Convivencia con el
Adolescente
El adolescente es un niño grande que con
su inocencia, falta de experiencia, gran ímpetu y rebeldía quiere ser adulto, vivir sin
obligaciones y con libertad.
El adulto es un padre/madre que aún ve a
su hijo como un niño, lo reprende, controla y sobre protege con exageración.
La consecuencia de estas dos posiciones erradas es que el
hogar donde viven padres e hijos se transforma en una residencia/hotel
donde conviven padres y adolescentes.
Los padres cometen el error de desconfiar de sus hijos,
los minimizan, los critican y los hacen sentir acorralados e infelices, si le agregamos
que es posible que pertenezcan a un hogar de padres divorciados, no aceptan al nuevo
padre/madre, es huérfano, no es el hijo consentido, su padre es violento o alcohólico,
hace que los jóvenes comiencen a pensar en huir de hogar o a buscar la solución a sus
problemas en las drogas.
La solución no es buscar quién tiene la razón, la mejor
vía para que dos partes en conflicto lleguen a un acuerdo es que una de ellas tome la
iniciativa de hablar, negociar y ceder:
- Si es el padre/madre que busca rescatar a
su hijo, le sugiero que entienda que su nuevo rol es el de amigo/amiga con deseos de
ayudar, orientar, aconsejar o sugerir acciones, comportamientos o actitudes más
convenientes para el/ella.
- Cuando su hijo cometa un error no lo critique, compréndalo
y coopere con él, recuerde que los jóvenes con frecuencia no escuchan a sus padres
porque piensan que sus consejos y opiniones están fuera de época, piense y reflexione
que es posible que sea la verdad.
- Los adultos deben perder el miedo a la soledad, este miedo
es el que más conflicto crea en los hogares con un solo hijo, entender que su muchacho
creció y es hora de que el cachorro salga solo de casería al bosque, enfrente los riegos
y tome sus propias decisiones.
- Los padres no deben enfrentarse a sus hijos, porque su
rebeldía los puede precipitar a tomar el camino equivocado, es ahora cuando el adulto se
convierte en maestro, es fácil dar consejos a otros pero es difícil aplicar la
experiencia, la paciencia, el perdón y la madurez en nuestra familia, también en el
hogar se cumple que "nadie es profeta en su tierra".
- Si es el hijo/hija que quiere captar la
atención y reflexión de sus padres, debe comenzar con perdonar sus errores o porque no
te comprende, luego trata de conversar en el momento y lugar adecuado, indícale que su
labor como padre/madre esta llegando a su fin, que quieres tomar tus propias decisiones
pero quieres contar con sus consejos como amigo/amiga, que te apoye en tus iniciativas y
lo mas importante es que tenga confianza en ti. Estos consejos evitarán reacciones
negativas en tus padres ya que no se sentirán heridos porque tomaste alguna decisión sin
consultarlos.
- Escucha a tus padres cuando te alertan del peligro, los
jóvenes creen que nunca les pasará nada, son extremadamente confiados y no toman las
precauciones necesarias cuando salen a divertirse. Usa tu intuición a la hora de escoger
tus amigos.
- Nunca les digas a tus padres que quieres dejar los
estudios, pídele que te deje estudiar a tu propio ritmo y en la profesión de tu
preferencia. Si decides trabajar garantiza y cumple que continuaras estudiando. No le
reproches a tus padres porque no te dan suficiente dinero o no te compran el carro,
comprende que tus padres quieren que entiendas el verdadero valor del dinero y que la vida
fácil no crea hombres emprendedores y exitosos.
- Cuida tus relaciones sexuales, toma tus precauciones de
salud y evita embarazos. Ten cuidado de no confundir la pasión con el amor, muchos
jóvenes dejan sus hogares creyendo estar enamorados y en realidad lo que sienten es una
gran atracción física, quieren pero no aman. Si tus padres no aprueban a tu pareja,
diles que recuerden que en los sentimientos la única opinión autorizada es el que dicta
el corazón.
Tanto los padres como los hijos deben luchar por
mantener unida a la familia aun cuando las distancias y las circunstancias intenten
impedirlo.
